Cada vez más personas se preguntan qué estudiar para ser emprendedor y si realmente existe una formación concreta que garantice el éxito al crear un negocio propio. La realidad es que emprender no depende únicamente de una carrera universitaria, sino de una combinación equilibrada entre conocimientos técnicos, visión estratégica y habilidades personales. Aun así, formarse adecuadamente marca una diferencia clara entre improvisar y construir un proyecto sostenible.
Hoy en día, emprender implica entender el mercado, diseñar un modelo de negocio viable, gestionar recursos financieros, liderar equipos y adaptarse al cambio constante. Por ello, elegir bien qué estudiar si quieres ser emprendedor puede acelerar el aprendizaje, reducir errores y aumentar las probabilidades de éxito.
Qué se estudia para ser emprendedor
Cuando se habla de qué hay que estudiar para ser emprendedor, no se trata de memorizar teoría, sino de adquirir competencias prácticas orientadas a la creación y gestión de negocios. El emprendimiento combina conocimientos de distintas disciplinas que permiten transformar una idea en una empresa real.
Las llamadas carreras de emprendimiento suelen centrarse en aspectos como el diseño del modelo de negocio, la elaboración de un plan de empresa, el análisis de mercado y el estudio de viabilidad. Además, incluyen contenidos clave relacionados con finanzas, marketing, operaciones y liderazgo. Más allá de los conocimientos técnicos, este tipo de formación busca desarrollar mentalidad emprendedora, pensamiento crítico y capacidad para tomar decisiones en entornos de incertidumbre.
Para quienes se preguntan qué carrera estudiar si quiero ser empresario o montar una empresa, la respuesta no es única. Existen múltiples caminos formativos válidos, y la elección depende del tipo de negocio que se quiera crear, del sector y del perfil personal. Lo importante es entender que estudiar emprendimiento no significa solo aprender a crear empresas, sino a gestionar riesgos, validar ideas y adaptarse a los cambios del mercado.
También depende en gran medida del área o sector en el que se quiera crear el negocio, ya que no todas las actividades requieren la misma formación. No es lo mismo emprender como community manager, donde resulta clave dominar el marketing digital, que emprender en un centro de fisioterapia, donde es imprescindible contar con una titulación sanitaria específica, conocer la normativa legal del sector, gestionar licencias y aplicar protocolos clínicos.
Carreras universitarias para emprendedores
Aunque no existe una única carrera perfecta, sí hay carreras universitarias para emprendedores que proporcionan una base sólida para crear y gestionar negocios.
Las carreras relacionadas con el emprendimiento y la gestión empresarial son una opción natural para quienes quieren adquirir una visión global del funcionamiento de una empresa. Estas formaciones abordan áreas como estrategia, operaciones, marketing y finanzas, fundamentales para cualquier proyecto emprendedor.
Administración y Dirección de Empresas (ADE) es una de las opciones más completas. Proporciona una base transversal que permite entender cómo se estructuran las organizaciones, cómo se toman decisiones financieras y cómo se gestionan equipos. Para muchos emprendedores, ADE actúa como un “lenguaje común” que facilita la comunicación con inversores, socios y proveedores.
Las carreras de Marketing y Comunicación son especialmente útiles para quienes quieren diferenciarse en mercados competitivos. Aprender a atraer clientes, posicionar una marca, diseñar estrategias de marketing digital y entender el comportamiento del consumidor resulta clave para validar ideas y escalar negocios.
Por su parte, Finanzas y Economía aportan una ventaja competitiva clara. Entender finanzas corporativas, contabilidad básica, flujos de caja, rentabilidad y fuentes de financiación permite tomar decisiones informadas y evitar uno de los principales motivos de fracaso empresarial: la mala gestión económica.
Las ingenierías y carreras tecnológicas son especialmente relevantes para quienes desean crear startups digitales o productos innovadores. Estas formaciones facilitan el desarrollo de soluciones escalables, el trabajo con metodologías ágiles y la creación de productos basados en tecnología.
Finalmente, disciplinas como Psicología y liderazgo ayudan a comprender el comportamiento humano, la motivación y la gestión de equipos. Emprender no es solo crear un producto, sino liderar personas, resolver conflictos y construir culturas organizativas sólidas.
Carreras alternativas y formación complementaria para emprender
No todos los emprendedores siguen el camino universitario tradicional. Existen carreras alternativas y formaciones complementarias que pueden ser igualmente válidas, especialmente cuando se combinan con experiencia práctica.
Dentro de la formación complementaria, los másteres de especialización desempeñan un papel clave para quienes desean emprender con una visión estratégica y profesional. A diferencia de cursos puntuales, este tipo de programas ofrece una formación integral que combina gestión empresarial, análisis financiero, validación de modelos de negocio y desarrollo de habilidades directivas.
En este sentido, el Máster Internacional en Creación y Aceleración Empresarial de Next Educación está orientado a emprendedores que buscan transformar una idea en un proyecto real y escalable. Este tipo de formación no solo aporta conocimientos técnicos, sino también metodología, acompañamiento y una visión práctica imprescindible para reducir riesgos y aumentar las probabilidades de éxito al emprender.
Por otro lado, la Formación Profesional (FP) y los grados medios o superiores orientados a la gestión, el comercio, la administración o la tecnología ofrecen un enfoque muy práctico. Para ciertos tipos de negocio, especialmente locales o técnicos, esta vía resulta más directa y aplicada.
Los bootcamps, certificaciones y micro credenciales se han convertido en una opción popular para adquirir competencias específicas en poco tiempo. Áreas como marketing digital, programación, análisis de datos o gestión de proyectos pueden marcar la diferencia en fases iniciales del emprendimiento.
Los cursos online para emprendedores permiten aprender sobre modelos de negocio, ventas, negociación, fiscalidad para pymes o financiación y ayudas públicas. Su flexibilidad los hace compatibles con proyectos en marcha.
Además, los programas de aceleración y mentoría ofrecen una experiencia especialmente valiosa. Aprender de emprendedores experimentados, trabajar con casos reales y recibir feedback constante acelera el aprendizaje y reduce errores comunes.
Habilidades que debes desarrollar para ser un emprendedor exitoso
Más allá de los estudios, el éxito emprendedor depende en gran medida de las habilidades blandas y de la capacidad de adaptarse al entorno.
El liderazgo, la autoconfianza y la gestión del tiempo son fundamentales para coordinar equipos, priorizar tareas y mantener la motivación en momentos de incertidumbre. A ello se suma el pensamiento estratégico, que permite tener visión de largo plazo sin perder el foco en la ejecución diaria.
La comunicación y la negociación son competencias críticas. Saber vender una idea, negociar con proveedores o presentar un pitch deck ante inversores puede marcar la diferencia entre avanzar o quedarse estancado.
La creatividad, la innovación y la resiliencia permiten afrontar los inevitables fracasos como parte del proceso de aprendizaje. Metodologías como design thinking, lean startup, la validación de ideas y el desarrollo de un producto mínimo viable ayudan a experimentar de forma controlada y reducir riesgos.
Por último, la capacidad de análisis y la toma de decisiones basadas en datos se han vuelto imprescindibles. Entender métricas, interpretar resultados y ajustar estrategias en función de la información disponible es una ventaja competitiva clara en cualquier sector.
Qué estudiar según tu objetivo como emprendedor
La formación más adecuada también depende del tipo de emprendimiento que quieras desarrollar.
Si tu objetivo es lanzar una startup tecnológica, resulta clave formarte en tecnología, metodologías ágiles, gestión de proyectos, financiación de startups e inversión. Aquí cobran especial importancia el análisis de datos, la escalabilidad y la innovación continua.
Para quienes planean abrir un negocio físico o una franquicia, es esencial dominar la gestión operativa, el control de costes, el marketing local, la fiscalidad y el análisis de viabilidad. La experiencia práctica y el conocimiento del sector pesan tanto como la formación académica.
Si buscas emprender como freelance o consultor, conviene especializarse en una habilidad concreta y complementarla con conocimientos de ventas, negociación, marca personal y gestión financiera básica. La autonomía y la capacidad de captar clientes son claves en este modelo.
En el caso de quienes desean escalar una empresa familiar, la formación en dirección, control de gestión, liderazgo y estrategia resulta especialmente relevante. Profesionalizar la gestión permite crecer sin perder la esencia del negocio.
En definitiva, no existe una única respuesta a la pregunta qué estudiar para ser emprendedor, pero sí un consenso claro: formarse importa, y mucho.
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